lunes, 7 de marzo de 2016

Nunca te fíes de un policía que suda - Antonio Gómez Rufo

1935. La Duda, un pequeño pueblo en la frontera extremeña con Portugal, es escenario del brutal asesinato de una mujer; el sospechoso, un joven del otro lado de la raya. Empujado por el fervor de sus habitantes, el alcalde decide secuestrar y detener al presunto asesino, lo que amenaza con provocar un conflicto con el Estado Novo del dictador Salazar.
El inspector Salcedo será el encargado de resolver el asesinato y, así, no solo detener al culpable, sino también evitar otro choque entre dos regímenes tan opuestos como la dictadura de Salazar y la Segunda República española. 
(Novela ganadora del III Premio Valencia de Novela Negra)

Nunca te fíes de un policía que suda comienza con el asesinato de la Lupe, una mujer del pequeño pueblo de la Duda. Hace poco que el pueblo ha sido dividido en dos partes (una española y otra portuguesa) y todas las especulaciones apuntan a que el culpable del crímen es el novio de la chica, que además pertenece al otro lado de la "frontera".

Para investigar el caso, desde Madrid envían al inspector Salcedo. Este, en un primer momento, pensará que el crimen está más que resuelto y que su viaje hasta tierras extremeñas no será más que un puro trámite. Sin embargo, al llegar se dará cuenta de que las cosas no están tan claras como parecían desde la distancia.

Para su investigación, contará con la ayuda del pequeño Lucio, el único niño que queda en el lado español de la raya. Este, aburrido como está por no poder ir al colegio, se pondrá enseguida al servicio del inspector y le aportará datos imprescindibles para descifrar el enrevesado enigma, como todo un ayudante profesional.

El libro desprende todo el rato un ambiente recargado, caluroso, seco y agobiante. Con razón el pobre inspector Salcedo no para de sudar en todo el tiempo.

Esta novela es finita (apenas 230 páginas) y se lee bastante rápido. La parte de la investigación y el ir siguiendo las pistas hasta averiguar quién es el asesino de la Lupe me ha gustado bastante, es muy entretenido e incluso el lector puede ir haciendo sus conjeturas a la vez que el inspector (no es por presumir, pero yo acerté con mi sospechoso/a :P).

El único «pero» que debo ponerle es que tiene unos cuantos capítulos centrales que se me han hecho un pelín pesados. Son varios capítulos que cuentan la vida (pasada y presente) de algunos personajes. Es cierto que quizá aportan información para lo que es la trama principal, pero quien lleve por aquí algo de tiempo sabrá que a mí me gustan los libros que van al grano, que no se entretienen por el camino en cosas más «secundarias». Pero a quienes os guste conocer al detalle a todos los personajes que aparecen en un libro, seguro que está parte os encanta.

Un crimen por resolver en medio de un conflicto político. ¿Cómo acabará todo?

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