miércoles, 23 de marzo de 2011

I was enchanted to meet you (2)


…Y tras el encuentro con la diva llegó el concierto. Bueno no, miento, primero volvimos a casa para dejar algunas cosas. Que por cierto, en cuanto abrí la puerta pude oír a mi madre toda alarmada preguntando qué había pasado… se creía que me traía el Samur jaja.

Un ratito después entramos en el Palacio de los Deportes, como siempre por una puerta que no es la que ponía en nuestra entrada. De hecho esta vez se superaron a ellos mismos: sólo abrieron la de la plaza de Felipe II.

Lo primero que hice fue acercarme al puesto de merchandising con la cartera llena de dinero que había estado ahorrando para la ocasión. Al final no había demasiadas cosas así que mis compras se redujeron en una camiseta, un set de púas y una gorra.

Una vez en nuestros sitios comienza una “batalla” entre unas niñas, que decidieron que les gustaba más estar delante de la primera fila que en los asientos que habían comprado, y los acomodadores. Al final se quitan, obviamente. ¡¡Para algo había madrugado yo el día de la preventa!! El sitio es para mi gusto el mejor de todo el recinto. Justo en frente del escenario, un pelín elevados y con hueco para moverme libremente sin que nadie me empuje (de momento jaja). La vista alrededor resultaba un pelín triste. Sólo estaba abierto el primer piso de grada, mientras que el resto estaba cubierto con unas lonas negras. Y la pista… más de lo mismo. La verdad es que este hecho llama la atención comparado con el éxito que tiene Taylor en el resto de países…. Pero España es así…

Aún así las 4000 personas que nos encontrábamos allí nos entregamos en cuerpo y alma a Taylor, igual que lo hizo ella con nosotros. Espero que la princesita pudiera sentir el calor de los fans españoles. La calidad siempre es más importante que la cantidad.

¡Y por fin empezó el concierto! Tras una lectura de parte del prólogo del libreto de Speak Now, con algunas frases proyectadas en las pantallas, aparece Taylor Swift enfundada en un vestido de flecos dorados, que añadían aún más brillo a su persona, entonando Sparks Fly. No me preguntéis por qué pero llevaba semanas diciendo que el concierto iba a empezar con esa canción (y prometo que no había leído nada al respecto porque quería que todo fuese sorpresa). Continuó con Mine y The Story of Us, para después sentarse al piano y entonar Back To December mezclada con Apologize y You’re Not Sorry

A continuación llegó un momento cumbre para mí, una de mis favoritas. Se empiezan a escuchar los tonos de un teléfono, alguien contesta y… “Now go stand in the corner and think about what you did!”, Better Than Revenge finaliza con un solo de violín por parte de Caitlin, mientras Taylor desaparece tras el escenario.


Momentos después reaparece con un look muy de los años 60 para cantar Speak Now. Cuando estaba terminando esta canción, Taylor descendió a la pista y la recorrió, estrechando la mano de los fans, para dirigirse a una plataforma… ¡JUSTO DELANTE DE NOSOTROS! Ese fue otro momento increíblemente mágico. Tenerla allí a escasos metros cantando Fearless, Fifteen y You Belong with Me, con guitarra y ukelele alternativamente, es algo irrepetible.


Tras esto volvió al escenario para cantar Dear John. Con un nuevo look, de princesa total, cantó otra de mis favoritas, Enchanted. De pronto se arrancó la falda para dejar paso a un vestidito plateado con el que cantó la canción que dedica a su banda (aprovechando para presentarles) y a su fans, Long Live (momento carne de gallina extreme).

 Para finalizar el show, volvió a cambiarse de ropa, ahora con un vestido blanco, y regaló su mundialmente conocida Love Story, tras la que desapareció entre unas telas rojas.

¿Qué puedo decir? Fue el mejor concierto de mi vida, dudo mucho que otro pueda superarlo en el futuro. Lloré, se me puso la piel de gallina, reí, salté, canté, volví a llorar… y sobre todo fui feliz, muy feliz. Taylor cantó las 13 canciones como los ángeles, interactuó con el público, se esforzó por decir algunas palabras en español e incluso se atrevió a bailar. Todo ello acompañado por unas preciosas proyecciones en las pantallas que añadían un ambiente aún más mágico.

Y como colofón, me llevé una de las púas que nos regaló su asistente. ¿Se puede pedir más? Creo que no. Sólo que ojalá pueda repetir la experiencia alguna vez.

Thanks for coming to Spain. Thanks for making one of my dreams come true. I WAS ENCHANTED TO MEET YOU… I love you, TAYLOR SWIFT!

4 comentarios:

  1. Así que violín, eh? xDDD

    Bueno, después de tanto tiempo de espera, al menos valió la pena! Y encima salió todo genial. Por tener hasta tenías el concierto cerca de casa... Coñera! jajaja

    ResponderEliminar
  2. Ayss estaba deseando la segunda parte y me vuelves a emocionar, wiiiiiiiiii

    ResponderEliminar
  3. Aysss me ha encantado!!! ^^

    ResponderEliminar